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Martín Ruiz Borge / Especial de Feniba

(09-03-2021).- Diez años después de su debut en el beisbol de Primera División, Apolinar Cruz vivió uno de los momentos más emocionantes en cierres de juego de un Campeonato, como fue la disputa del título de bateo, la única corona individual que no pudo ceñirse en sus 21 años blandiendo el bate y defendiendo los colores de once equipos locales.

En 1979, “Polín” estaba “quemando la liga” cuando el Campeonato se interrumpió, y él quedó comandando los lideratos de jonrones (19), carreras impulsadas (66), las bases alcanzadas (163) y sluggin (.649) con el uniforme del Cinco Estrellas, que lo captó en 1975, después de dos temporadas con el Estelí.

En los años 80, fue pelotero fundador de los Industriales de la COIP y reforzó a la Costa Caribe. En el primer “Pomares” jugó la fase clasificatoria con Madriz, estuvo con Estelí en la segunda etapa y después reforzó al Frente Sur Rivas, y con Leonardo Valdivia y Germán Jiménez contribuyeron a la primera coronación sureña. Apolinar Cruz ya sabía lo que era ganar un Campeonato, ya que en 1975 el Cinco Estrellas derrotó en cinco juegos a los Mets de León en la Serie Final.

Sin embargo, en 1983 fue una “súper temporada” para Apolinar Cruz con los Industriales de la COIP. Fue el Pelotero Más Valioso, al ser una de las figuras de la ofensiva, conquistando los lideratos de carreras impulsadas (63), carreras anotadas (68) y hits (109), pero en el último día de temporada, perdió el liderato de bateo frente al granadino Ernesto López por una milésima.

Al 6 de mayo de 1983, Cruz era el líder de bateo, promediando .352, por 108 hits en 307 turnos oficiales al bate. Ernesto López le seguía con .343, por 104 hits en 303 turnos, y detrás, Julio Medina, del León con .329, Leonardo Valdivia, del Bóer .326 y Danilo Sotelo, del COIP .325. Al COIP le faltaban 3 juegos contra la Costa Caribe y a Granada 4, dos ante León y dos con los Dantos, que estaban clasificados.

Mientras “Polín” cerraba temporada contra el pitcheo costeño, Ernesto decidió quedarse en el banco. A Cruz no le fue bien, ya que sólo bateó un hit en 11 turnos, bajando su promedio hasta .37276 (109-318) y Ernesto se coronó con .34323 (104-303). El 11 de mayo, Granada jugó con los Dantos para completar calendario, y no jugó “El Tiburón”, que quedó con las coronas de bateo y jonrones (19).

Para las Semifinales contra el Rivas, a Polín no le fue bien, ya que se fue de 20-1 (0.50), aunque después, con la Selección Nacional, vivió grandes emociones.

Apolinar Cruz sólo estuvo tres años con la Selección Nacional, compitiendo en cinco eventos, en los que promedió .236 en 36 juegos. Bateó 25 hits en 106 turnos oficiales al bate. Conectó 6 jonrones, anotó 17 carreras y remolcó 13.

Su debut se produjo en 1982 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Cuba, en que bateó para .325, y fue co-líder en jonrones del torneo con el cubano Pedro José Rodríguez y el boricua Rubén Machado. Cruz le bateó jonrón al cubano Alfonso Ilibáñez y al panameño Ronaldo Montero. En la Copa Intercontinental en Bélgica, fue el mejor bateador del equipo, con promedio de .318 y conectó dos jonrones, uno al cubano Mario Veliz y otro ante China Taipei.

Disfrutó muchísimo la conquista de la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983. Ahí promedió .273, empujó 4 carreras y bateó un jonrón, que fue ante República Dominicano en el séptimo inning, que sirvió para ampliar la pizarra 4x0 a favor de Nicaragua, antes que los dominicanos empataran con rally de cinco, y obligaran a la definición en el octavo episodio en que Julio Sánchez conectó el jonrón decisivo.

En 1984 Apolinar Cruz estuvo en el torneo de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, y conectó jonrón ante Canadá. Después en La Habana, en el Campeonato Mundial, promedió .120 en once juegos.

A partir de 1986, cuando se dio la fusión entre los equipos Industriales y Bóer, Apolinar Cruz pasó a las filas indias, con los que jugó cuatro temporadas. Con ellos logró su segundo título de jonrones, al conectar 20, siendo el primero que alcanzaba esa cifra en los últimos diez años. Hacia 1990 fue objeto de un cambio “taco a taco” entre el Bóer y los Cachorros de las Segovias. Enviaron a Cruz a cambio de Orlando Ocampo.

“Polín” se retiró en 1993 con los Productores de la UNAG, con los que solo tuvo un turno. Pasó a trabajar como cuerpo técnico, e iniciar otra carrera, siempre ligada al beisbol nacional.

En el año 2016fue inducido al Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense.

Apolinar Cruz es uno de los grandes peloteros de nuestro beisbol.